Pronunciamiento
del Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana y la Defensoría
del Pueblo sobre los
últimos hechos de violencia sucedidos en la Selva Peruana
El Presidente de la Conferencia Episcopal del Perú y la Defensora
del Pueblo lamentan profundamente el descenlace violento que viene ocurriendo
en el departamento del Amazonas, ciudades de Bagua Chica y Bagua Grande,
entre otras, que ha ocasionado la muerte de civiles y policias y un
saldo de varios heridos.
La vida es un valor supremo que en cualquier circunstancia debe ser
protegida y privilegiada, tanto la de nuestras comunidades nativas históricamente
desatendidas, como las que quienes, en cumplimiento de su deber constitucional,
procuran el restablecimiento del orden.
Hacemos un clamoroso llamado a la serenidad y demandamos que, de manera
inmediata, cesen los enfrentamientos entre compatriotas. Es urgente
que se atienda sin distinción a las personas heridas y a las
que se encuentran en riesgo y que se proceda en el más breve
plazo a restablecer el canal del diálogo, que nunca debió
ser interrumpido, y que debe ser utilizado como la única vía
para resolver pacíficamente los conflictos.
Concientes de nuestro deber de protección de la vida y de los
derechos fundamentales de las personas, invocamos a todas las autoridades
y dirigentes a optar por el diálogo y la paz y nos mantenemos
a disposición del país para colaborar en lo que nos sea
requerido, a fin de devolver la tranquilidad a las poblaciones afectadas
y a todo el Perú.
+ Miguel Cabrejos Vidarte, OFM.
Arzobispo de Trujillo
Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana
Dra. Beatriz Merino Lucero
Defensora del Pueblo